miércoles, 11 de julio de 2012

MASCARILLA

Cuando te bañes en agua bien caliente, aprovecha para aplicarte en el rostro la mascarilla. Con el vapor de agua, penetrará mejor.

La mascarilla indicada para cualquier tipo de piel suele estar hecha a base de harina. Debe prepararse del siguiente modo: mezcla cuatro cucharadas de harina con medio vaso de leche caliente en la que antes debes diluir una cucharada de miel. Añade después una cucharada de aceite de oliva. Distribúyete esta mascarilla durante un cuerto de hora aproximadamente y enjuágate cuidadosamente.

Para tener buena cara, bate una yema de huevo con un poco de aceite de oliva.

Para descongestionar el rostro, mezcla un yogurt con crema a partes iguales. Un cuarto de hora y lavarse después muy bien.

Mascarilla para piel grasa: Una cucharada de ron y un chorrito de jugo de limón a un huevo entero, batido como para preparar una tortilla. Otra opción: aplicarte pepino en todo el rostro a rodajas o como puré y mantenlo durante veinte minutos.

Mascarilla para piel seca: lo mismo pero a base de col. Lávala muy bien y pícala finamente para mezclarla después con una cucharada sopera de aceite de oliva. Veinte minutos y enjuágate con agua caliente.
Las frutas también nos brindan la posibilidad de obtener mascarillas evicades y naturales. Aplasta un melocotón y mézclalo con una yema de huevo. También puedes aplastar un plátano y añádele una cucharadita de aceite de almendras dulces o de miel líquida.

Mascarillas de última hora: Bate una yema de huevo con unas gotas de limón. Pásate esta mezcla por toda la cara i al cabo de quince minutos enjuágate con agua de rosas. Ya verás.

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