sábado, 12 de mayo de 2012

CHIMENEA

De ladrillos: Para que los ladrillos de la chimenea no se impregnen de hollín, conviene encerarlos con cera transparente. Si el humo ya ha opacado los ladrillos, frótalos con una esponja húmeda impregnada de polvo de piedra pómez muy fino.

De mármol: Para limpiar bien se le debes pasar un tampón de lana de acero fina con jabón.

De mosaicos: Restregarla con medio limón impregnado de sal

Aprovecha el fuego de la chimenea para perfumar toda la casa. Echale una cáscara de naranja o de limón.

El siguiente truco no te evitará requerir los servicios de un deshollinador pero contribuirá a que su intervención sea mucho menos frecuente. Deja secar mondaduras de patata y échalas al fuego cuando éste sea suficientemente intenso. 

Para reavivar el fuego de la chimenea y no tiene fuelle, he aquí tres trucos muy eficaces para conseguirlo.

Utilice el inflador de una colchoneta o de un secador de cabello. Un puñado de sal gruesa, también hace maravillas.

El carbón cundirá bastante más, si lo humidificas ligeramente con agua salada.

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