viernes, 20 de abril de 2012

BRONCE

Para limpiar el bronce, mezcla a partes iguales agua, vinagre de alcohol y amoníaco. Frota el bronce, enjuágalo, sécalo y lústralo. Verás qué sorpresa !!!

También da muy buen resultado hacer una pasta con yeso mate mezclado con amoníaco y diluido en agua hasta obtener la consistencia adecuada. Ayúdate de un cepillo de dientes viejo para aplicar la mezcla y te quedará mejor.

En el caso que el objeto de bronce esté muy sucio, te aconsejo que humedezcas un cepillo con bencina y lo pases sobre el objeto. Enjúagalo con agua y jabón, sécalo y sácale brillo.

Algunas veces, únicamente deseamos recuperar un poco el brillo del bronce. En este caso, diluye unas gotas de amoníaco en un poco de agua tibia. Limpia los objetos de bronce con esta solución.

Otras veces, lo que nos ocurre es que el objeto de bronce tiene un aspecto muy viejo. Puede que sea esta la intención pero quizá nos gustaría más rejuvenecerlo. En este caso, pásale un cepillo suave para quitarle el polvo, luego lávalo con una solución de agua tibia con alcohol de quemar (1/5 parte de alcohol por 4/5 partes de agua). Para terminar, pásale una gamuza.

Para eliminar el cardenillo, esa capa verde azulada que algunas veces recubre el cobre, que por cierto es venenosa, no hay nada mejor que diluir un poco de sal en vinagre de alcohol. Utiliza un cepillo bien duro impregnado con esta solución. Verás como desaparece el cardenillo. Para terminar, enjuaga el bronce con agua y lústralo con una gamuza.

En el caso de los candelabros de bronce, te aconsejo que también desmontes las piezas para verificar que en las zonas ocultas no hay cardenillo.

El cobre incrustado en madera es delicado para limpiar a no ser que puedas desmontar las piezas ya que puedes estropear la madera. Intenta limpiarlo mediante algún consejo anterior y cuando ya esté limpio, proteje el cobre con una fina capa de cera con silicona para que no se oxiden más.

En el caso del bronce dorado, propio de piezas antiguas generalmente, no utilices pastas de pulido y tampoco productos ácidos ya que puedes eliminar el dorado. Para una limpieza normal, basta con utilizar agua tibia con jabon y algunas gotas de amoníaco. Vigila con los huecos y relieves. Después enjuaga el bronce con agua y déjalo secar. Lústralo con una gamuza. En el caso que el bronce dorado esté muy sucio, dale un baño de vino blanco muy caliente; es la mejor solución. 

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